Durante las últimas fases del embarazo, es frecuente que las mujeres experimenten hinchazón en las extremidades. Esta hinchazón, conocida como edema, puede ser de naturaleza fisiológica o patológica. Exploremos las causas y el tratamiento del edema durante el embarazo para comprender mejor esta afección.
Causas de la hinchazón durante el embarazo
En la mayoría de los casos, la hinchazón en las embarazadas está asociada a procesos fisiológicos. Los cambios hormonales del organismo pueden provocar retención de sodio, aumento del volumen sanguíneo, aumento de la carga vascular y elevación de la presión venosa. En consecuencia, el drenaje de líquidos de las extremidades inferiores se deteriora, lo que provoca hinchazón.
A medida que el útero aumenta de tamaño, puede ejercer presión sobre la vena cava inferior, contribuyendo a la hinchazón de las piernas durante el embarazo. Otros factores externos, como el calor, también pueden desencadenar edemas. Además, una ingesta insuficiente de agua por parte de la embarazada puede provocar retención de líquidos.
Antes de buscar consejo sobre cómo aliviar la hinchazón durante el embarazo, es importante que la mujer descarte cualquier patología subyacente como causa. El edema puede ser síntoma de afecciones como la preeclampsia, la trombosis venosa profunda o la inflamación del tejido subcutáneo.
Control del edema durante el embarazo
Si una mujer experimenta hinchazón, es crucial que comente la cuestión con su ginecólogo-obstetra durante la siguiente consulta. Debe buscarse atención médica inmediata si la hinchazón de las extremidades durante el embarazo va acompañada de:
- Un aumento significativo del peso corporal
- Hipertensión arterial
- Hinchazón de la cara, las manos, el abdomen o la parte baja de la espalda
- Hinchazón unilateral de la pierna, junto con enrojecimiento y fiebre localizada
Las mujeres mayores de 35 años con antecedentes personales o familiares de preeclampsia, diabetes mellitus, hipertensión crónica o trastornos vasculares deben estar especialmente atentas a su estado durante el embarazo.
Para aliviar el edema fisiológico durante el embarazo, pueden tomarse ciertas medidas. Entre ellas está tumbarse periódicamente sobre el lado izquierdo, lo que ayuda a reducir la compresión de la vena cava inferior. Además, los médicos pueden recomendar el uso de medias de compresión. Elevar las piernas periódicamente, por ejemplo colocando una almohada debajo, también puede ser beneficioso. Las embarazadas deben optar por ropa cómoda que no sea ni ajustada ni restrictiva, para permitir un flujo sanguíneo adecuado. Si tú o tu madre de alquiler experimentáis estos síntomas, nuestro equipo de especialistas en embarazos está a tu disposición para ofrecerte asesoramiento y asistencia expertos. Nos dedicamos a garantizar tu bienestar durante todo el embarazo.







